En el mundo del negocio tradicional, el de la producción industrial, ninguna empresa era eterna, las ventajas competitivas iban y venían, el avance de la tecnología lo ponía todo patas arriba… pero los cambios llevaban décadas en llegar. Derrumbar a un gigante requería de otro gigante con grandes dosis de inversión, innovación, paciencia y excelencia operativa.

Hoy en día solo hace falta una conexión a Internet para transformar una industria

En la era digital el valor está en los datos, en la inteligencia. Y estos son cada vez más asequibles, y desde luego son inversiones que escalan mucho mejor que cualquier industria productiva. Y las startups, empresas tecnológicas de alta innovación y alto riesgo, van a por todas: quieren hacerse multimillonarias, les da igual arruinarse por el camino, y para lograrlo no dudarán en cambiar las reglas del juego de un sector y arruinar a las empresas existentes.transformacion-digital-alkeno

Todos los sectores se están viendo transformados a un ritmo forzado, con ciclos meses en vez de décadas

Sin embargo, la mayor parte de las empresas se ven incapaces de actuar. Algunas, abrumadas por el día a día, no encuentran tiempo para pensar en el futuro. Otras, enredadas en su propia burocracia o resistencia al cambio, dejan pasar años sin cambiar nada. Muchas caen en la trampa de moda: confundir acciones de comunicación y publicidad online con transformación digital.

No nos equivoquemos, tener una presencia digital sólida (web, blog, redes sociales, campañas online, etc.) es imprescindible para cualquier negocio hoy en día, pero no tiene nada que ver con reflexionar seriamente sobre el futuro de la empresa y cómo Internet va a transformar el sector.

Consideremos algunos ejemplos…
La banca: gigantes que no ven la hora de cerrar sus oficinas físicas y pasar a una banca online pura. Les amenazan Google y Amazon, pero también centenares de pequeñas startups como Fintonic
Los seguros: invirtiendo en big data, analítica avanzada e Internet de las cosas para poder empezar a vender servicios de inteligencia y mantenimiento preventivo, alejados de sus primitivos productos acutales
La automoción: buscando fidelizar al cliente y ganar margen gracias a servicios de valor añadido como el 4G con WiFi en el coche, las apps integradas, los sistemas de ahorro energético o de conducción autónoma
El taxi: pese ser un sector tradicional a más no poder y estar protegido por la regulación, han bastado unas pocas apps como MyTaxi o Über para cambiar por completo el balance de poder
Alkeno-Logo-400x300-web-RGBLa educación: con una presencia tecnológica que aumenta sin cesar y cada vez más foco en las competencias y habilidades digitales que necesitarán los profesionales del futuro
La restauración: que actualmente vive en simbiosis con decenas de apps que aportan valor añadido a las reservas, los pedidos a domicilio, los agregadores de ofertas, etc.
La venta al por menor (retail): que busca integrar la tienda física con la venta online, optimizar la logística y los proveedores… y evitar el showroom inverso (que los clientes vayan a cotillear a la tienda pero terminen comprando online a otro más barato)
¿Acaso hay algún sector en el que no esté pasando todavía?
Su empresa quizá esté a tiempo de liderar su propia transformación digital, o quizá esté a tiempo de adaptarse para sobrevivir al cambio inminente… ¡De lo que no tiene tiempo es de quedarse quieta!

Parafraseando a Darwin: en el Juego de Tronos de la transformación digital el que sobrevive no es el más fuerte sino el que mejor se adapta al cambio.”