A finales de abril, la cuarta edición de la Coworking Spain Conference (CWsC) ha reunido en Valencia a gestores de espacios, coworkers, administraciones públicas o proveedores de servicios para analizar las tendencias en torno al fenómeno del trabajo colaborativo, los espacios de trabajo y la nueva economía. De momento, adelantamos que el número de trabajadores free-lance se ha disparado en los últimos años y eso consolida el fenómeno de los micro-negocios en estos espacios colaborativos.

coworkingEn 2005, el ingeniero de software Brad Neuberg decidió realquilar a otros informáticos una parte del loft donde vivía y trabajaba, en el centro de San Francisco, y creó así el concepto de coworking como espacio corrido donde profesionales de distintos negocios comparten oficina, café, charlas y algún proyecto. Desde entonces, han abierto en todo el mundo unos 2.500 centros de este tipo repartidos en 80 países, según el estudio “Coworking Global Census” elaborado por el portal alemán www.deskwanted.com, la Biblia de este sector. Las cifras de este censo son de 2013 y seguramente han superado ya de largo los 3.000 espacios y, de hecho,  la empresa Emergent Research, dedicada al estudio de tendencias tecnológicas, prevé que en el año 2018 habrá 12.000 “coworks” en todo el mundo. España, a la que sólo superan en “coworks” Estados Unidos y Alemania, se ha sumado de lleno a este fenómeno, que ya nadie considera una moda y que muchos califican ya como un nuevo modelo de organización empresarial.

Según Mayte Moreno, CEO de la “consultora de talento” Monday Happy Monday, “en España el número de freelance ha crecido un 51% en los últimos nueve años”, lo que ha impulsado el paso “de espacios de trabajo fijos a otros más flexibles en los que los trabajadores se mueven en función de sus necesidades. Así, se han puesto de moda los espacios abiertos y compartidos que hacen que las empresas se democraticen y se fomente la interacción”, entre compañeros, áreas e incluso compañías en el caso de los bussines centers.

Según las cifras de Emergent Research, en el último lustro, el número de “coworks” a nivel global se ha casi duplicado cada año. Para coworking-letreroSteve King, consultor de la compañía norteamericana, aunque actualmente existe una cierta desaceleración del crecimiento, se espera que el número de centros siga aumentando a un promedio anual del 30% en los próximos cinco años. Y, dado que los nuevos espacios tienden a ser más grandes que los de la primera generación, la cifra de profesionales alojados en ellos puede superar el millón de personas para el año 2018. Lo que, teniendo en cuenta la elevada cualificación media de los coworkers y el dinamismo de las pymes y micropymes que escogen esta novedosa forma de trabajo, van a suponer una impresionante fuente de riqueza para la alicaída economía mundial. De hecho, muchas de las más innovadoras start-ups del mundo tuvieron su arranque en algún “cowork” y, algunas, ensamblaron algunas de sus piezas básicas en el efervescente ecosistema emprendedor que suelen reunir estos espacios colaborativos de trabajo.

Frente a la opción del teletrabajo, los coworkers prefieren trabajar en estos espacios porque les permite concentrarse más que en casa, y, además, desconectar y separar su vida en el hogar de la vida laboral. Tal vez la cualidad más valorada por los coworkers es que, estos centros permiten conocer, interactuar y conectar con profesionales de otros ámbitos laborales, lo que propicia sinergias entre profesionales diferentes pero con intereses comunes.