“Hay días que te levantas y sientes una sensación de soledad, vacío o intranquilidad, una sensación por la que, creo, pasamos la mayoría de los emprendedores. He tenido la oportunidad de compartir este pensamiento con muchos de ellos y casi todos coinciden en haberlo sentido alguna vez, no tiene además que ver ni con la edad ni con el sexo, pero casi todos la reconocen”. La reflexión es de María Gómez del Pozuelo, CEO de la exitosa red social de emprendedoras Womenalia y define muy bien un escollo de todo emprendimiento del que se empieza a hablar ahora y que puede influir mucho tanto en el éxito como en el fracaso de nuestro proyecto: la soledad del emprendedor. Aquí damos algunas claves para que esa soledad no nos atenace e incluso actúe a favor de nuestros sueños.

sol4“Pasarás muchas noches en vela por tu cuenta y sólo tú comprenderás a la perfección los problemas a los que te enfrentas y los objetivos que trazaste y que parece no estás alcanzando – cuenta Belén Gómez Pereira en la web SoyEntrepreneur.com-. Finalmente, es tu responsabilidad si el negocio triunfa o fracasa. Y ese sentimiento es difícil que lo compartas con alguien”. Entre otras razones, porque el emprendedor lo es las 24 horas del día, de modo que, mientras otros disfrutan de sus aficiones, de los amigos o de la familia, nosotros estamos dando vueltas a esa idea que puede desbloquear algún atolladero. O porque la imagen del líder no parece compatible con las dudas y el abatimiento, y eso supone al final “comerse” todas las preocupaciones.

“¿Y a nosotros quién nos escucha -se pregunta en el post antes citado María Gómez del Pozuelo-, quién nos da sol1aliento cuando nos preocupa algo de verdad? Sobre todo porque nos encontramos con otra dificultad: ojo a quien se lo cuentas no vaya a ser que lo interprete mal y crea que estas tirando la toalla”.

Según los psicólogos laborales, es fundamental para el emprendedor romper el aislamiento y, aunque nadie nos va a ayudar a conciliar el sueño cuando las preocupaciones parecen acorralarnos, “hablar” los problemas con “iguales” ayuda a minimizar las preocupaciones y nos hace sentir más fuertes. “Hace unos años –recuerda Jose Manuel Fuentes Prieto, autor del blog La Soledad del Emprendedor-, cuando el Gabinete de Comunicación era un simple proyecto al que le costaba arrancar, nos reunimos cuatro amigos emprendedores, cada uno en una fase diferente de su iniciativa, alrededor de una mesa para debatir, comentar y ver soluciones a nuestras inquietudes, apoyándonos unos a otros porque hablábamos el mismo lenguaje del sueño emprendedor. Fue una gran suerte contar con ese decisivo apoyo cada jueves”.

sol2En la misma línea va el blog Consolida tu Negocio: “Comparte tus sentimientos de soledad con colegas en tu misma situación. ¡A ellos les pasa lo mismo! –explica un post de este blog de la Fundación Empresa Universidad de Alicante -. Busca espacios donde puedas exponer tus ideas y enriquecerlas con las aportaciones de otros. En los centros de coworking encontrarás poderosos aliados para desarrollar tu idea de negocio”.

Porque el aislamiento físico es otra losa para liberarte de la soledad emprendedora. Si estás trabajando desde casa, tal vez hayas encontrado una fórmula económica, pero que va a incrementar el sentimiento de no contar con ayuda. Una buena opción, especialmente al iniciar un negocio, es apostar por un centro de negocios para microempresas o un espacio de coworking donde, no sólo tendrás instalaciones para trabajar mejor, sino que conocerás a otros emprendedores y profesionistas con los que intercambiar ideas, inquietudes, charlas de café o -por qué no- posibles proyectos. Estos espacios son cada vez más asequibles económicamente por la creciente oferta, y se van diversificando por los barrios de muchas ciudades, desol3 modo que podemos ir a ellos sin mucho esfuerzo.

Si esto no es posible por falta de ingresos, hay espacios de networking y abonos a centros de negocios donde, por muy poco dinero al mes, podemos hacer relaciones, recibir clientes o trabajar fuera de casa unos cuantos días al mes. Algunos ayuntamientos, como el de Madrid y sus espacios para emprendedores (Madrid on Rails, CIBALL, el International Lab para emprendedores extranjeros o los Centros de Innovación Vaguada y Alvarado) cumplen esa misma función de modo gratuito.